El presidente Lee Jae Myung de Corea del Sur declaró que, si bien mantener la paz es crucial, el país también debe prepararse para posibles peores escenarios respecto a Corea del Norte. Esta declaración sigue a la directiva del presidente de EE.
UU., Donald Trump, al secretario de Defensa Pete Hegseth para reducir significativamente los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, que son percibidos como provocativos por Corea del Norte. Los ejercicios actuales, conocidos como Ulchi Freedom Shield, involucran aproximadamente 18,000 tropas surcoreanas y están programados para continuar hasta el 27 de agosto.
Corea del Norte ha condenado estos ejercicios, afirmando que son preparativos para una invasión. Los comentarios de Trump, que enmarcaron a Corea del Norte como 'no amenazante y respetuosa', parecen estar dirigidos a fomentar el diálogo con Kim Jong Un, como señaló Victor Cha del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales.
Cha destacó que Trump ha utilizado anteriormente los ejercicios militares como palanca en las negociaciones, sugiriendo que el momento de estos ejercicios puede ser un movimiento estratégico para desviar la atención de otros conflictos, como la situación en Irán. Funcionarios surcoreanos están supuestamente en conversaciones con EE.
UU. sobre contribuciones militares, considerando varios factores, incluida la preparación en la península coreana.