Los recientes enfrentamientos entre EE. UU. e Irán han reavivado las preocupaciones sobre el suministro de petróleo, empujando los precios del crudo Brent por encima de $85 por barril, desde alrededor de $70 solo una semana antes.
Este aumento en los precios del petróleo complica las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), especialmente antes de su reunión del 22 de julio. El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, enfatizó la necesidad de precaución en medio de esta volatilidad.
El BCE había recortado las tasas de interés cuatro veces a principios de 2025, pero las elevó en 25 puntos básicos al 2.25% el mes pasado debido al aumento de la inflación, que alcanzó un pico del 3.2% en mayo. Aunque la inflación se redujo al 2.8% el mes pasado, los costos de energía aumentaron un 8.7% interanual, lo que indica posibles presiones inflacionarias.
La dependencia de la eurozona de la energía importada—57% en 2024—la hace particularmente vulnerable a las fluctuaciones en los precios del petróleo.
Analistas de ING señalaron que los próximos datos de inflación serán cruciales para dar forma a las expectativas del mercado, pero las condiciones actuales sugieren que el BCE podría necesitar mantenerse alerta ante los riesgos inflacionarios sin endurecer demasiado la política monetaria, lo que podría arriesgar a empujar a la eurozona hacia una recesión.
Los inversores actualmente están valorando una probabilidad del 20% de un aumento de tasas la próxima semana, con expectativas de dos aumentos adicionales para la primavera de 2027, elevando la tasa de depósito clave al 2.75%.