El miércoles, Qualcomm presentó su unidad central de procesamiento Dragonfly C1000 diseñada específicamente para centros de datos, con Meta confirmada como su primer cliente importante para la producción que comenzará en 2028. Este nuevo CPU está diseñado para la inteligencia artificial agente, enfatizando un alto rendimiento mientras minimiza el consumo de energía.
El anuncio refleja el cambio estratégico de Qualcomm de su negocio principal de teléfonos inteligentes, que ha estado en declive desde su pico en 2017, hacia el sector de centros de datos más lucrativo. El CEO Cristiano Amon destacó el portafolio integral de la compañía dirigido a este mercado, que incluye planes para varios productos, como un chip de IA y una solución de múltiples chips.
A pesar de una caída en las acciones de Qualcomm el día del anuncio, el CFO Akash Palkhiwala señaló que la compañía ya tiene relaciones establecidas con importantes hiperescaladores a través de sus chips de teléfonos inteligentes existentes, lo que posiciona favorablemente a Qualcomm mientras se expande hacia los centros de datos.
Palkhiwala también destacó la creciente demanda de CPUs, ya que se espera que asuman más cargas de trabajo que tradicionalmente han sido manejadas por unidades de procesamiento gráfico y chips de IA.
La experiencia de Qualcomm en el diseño de chips energéticamente eficientes se considera una ventaja significativa para los hiperescaladores enfocados en construir centros de datos eficientes en energía.
Además, Qualcomm anunció su adquisición de Modular, una startup que desarrolla software para aplicaciones de IA en diversas arquitecturas de chips, mejorando aún más sus capacidades en el espacio de IA.
Amon aseguró a los inversores que la entrada de Qualcomm en el mercado de centros de datos es oportuna, enfatizando la importancia de la escala, la ejecución y las capacidades de ingeniería en este paisaje competitivo.