Los precios del petróleo han caído significativamente, con los futuros del crudo Brent cotizando a $72.45 por barril, por debajo de los máximos de guerra de más de $188. Esta caída se atribuye a una frágil tregua entre EE. UU. e Irán, pero los analistas advierten que el mercado puede ser demasiado optimista.
Nikos Petrakakos de Tufton Investment Management destacó que muchas empresas navieras son reacias a reanudar operaciones en el estrecho de Ormuz debido a las incertidumbres en curso, incluidos los altos costos de seguros por riesgo de guerra y preocupaciones sobre minas marinas.
Amrita Sen de Energy Aspects señaló que, aunque algunos buques están ahora transitando por el estrecho, el desafío radica en convencer a los transportistas de regresar, ya que los costos de envío siguen siendo altos.
La posibilidad de que Irán ejerza control sobre las rutas de envío añade otra capa de complejidad, con analistas sugiriendo que cualquier sistema de peaje formal sería inaceptable para las empresas occidentales. La cobertura de seguros para los buques que ingresan al estrecho sigue siendo una preocupación significativa, con una normalización completa del tráfico que se espera que tome meses.
Aldo Spanjer de BNP Paribas Markets 360 enfatizó que el enfoque se está desplazando hacia la rapidez con la que se pueden reconstruir los inventarios de petróleo agotados, con un objetivo de precio de $80 por barril para fin de año.
En general, aunque los precios del petróleo han caído, los riesgos persistentes en el estrecho de Ormuz podrían llevar a futuros repuntes de precios a medida que el mercado se ajuste a estos desafíos en curso.