El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, anunció que los estados miembros se comprometen a cientos de miles de millones de dólares en gasto de defensa, con muchos acelerando sus planes para cumplir con un nuevo objetivo del 5% del PIB para 2035. Esto sigue a un acuerdo previo para aumentar el gasto del 2% al 5%, con Suecia buscando alcanzar este objetivo para 2030.
Rutte enfatizó la necesidad de un gasto efectivo en personal militar y capacidades de defensa, al tiempo que abordó la importancia de aumentar la producción en la industria de defensa sin aumentar los precios. El reciente compromiso de Trump de enviar 5,000 tropas adicionales a Polonia, que ya gasta el 4.48% de su PIB en defensa, subraya el compromiso de EE.
UU. con la OTAN, a pesar de las críticas anteriores a la alianza. Rutte dio la bienvenida a este movimiento, afirmando que contribuye a una OTAN más fuerte y reduce la dependencia de EE. UU. para la seguridad europea.
David Stubbs de AlphaCore Wealth Advisory señaló que esta tendencia de aumento del gasto en defensa en Europa se espera que sea significativa en la próxima década, indicando un cambio en el panorama geopolítico y oportunidades de inversión en el sector de defensa.