A medida que Microsoft se acerca a su informe trimestral de ganancias, el sentimiento de los inversores se ha vuelto notablemente bajista, con aproximadamente 92 millones de acciones vendidas en corto, lo que equivale al 1.27% de la flotación pública de la compañía.
Esto representa el interés corto más alto desde mayo de 2015 e indica una falta de cobertura corta mientras los inversores mantienen sus posiciones pesimistas. La reciente caída en el precio de las acciones de Microsoft, que ha disminuido más del 18% este año, se ve agravada por las preocupaciones de que su fuerte gasto en inteligencia artificial puede no generar suficientes retornos.
La situación se ha visto exacerbada por el aumento en la previsión de gastos de capital de Alphabet y su crecimiento reportado en servicios en la nube, lo que ha generado temores de que Microsoft y otros gigantes tecnológicos puedan necesitar seguir el mismo camino, lo que tensionaría aún más sus finanzas.
Los analistas, incluido Mark Mahaney de Evercore ISI, sugieren que la reacción del mercado refleja un cambio más amplio en el sentimiento respecto a la rentabilidad de las enormes inversiones en infraestructura de IA.
A medida que Microsoft se prepara para informar sobre sus ganancias, la atención se centrará en si sus iniciativas de IA pueden traducirse en ganancias significativas en medio del aumento de costos y la competencia en el sector tecnológico.