En Corea del Sur, el Banco de Corea (BOK) ha emitido una advertencia sobre las presiones inflacionarias derivadas de los significativos bonos por rendimiento pagados a los empleados de la industria tecnológica, especialmente en grandes empresas como SK Hynix y Samsung Electronics.
El BOK señaló que, aunque la inflación de este año ha sido impulsada principalmente por los precios de la energía, la reciente tendencia de grandes bonos podría llevar a un crecimiento salarial generalizado, exacerbando aún más la inflación. El banco central proyecta que la inflación alcanzará el 2.7% para el año, superando su objetivo del 2%.
Los informes indican que los trabajadores en el sector de semiconductores podrían recibir bonos de hasta 626 millones de wones (410,000 dólares) para aquellos con un salario base de 80 millones de wones (52,400 dólares), y los empleados de SK Hynix podrían ver bonos que superen los 700 millones de wones (454,851 dólares) si la empresa cumple con sus objetivos de ganancias.
El BOK generalmente considera los bonos como ingresos temporales, pero la magnitud de estos recientes bonos genera preocupaciones sobre su potencial para influir en el crecimiento salarial en otros sectores.
Mientras tanto, los negocios minoristas ya se están beneficiando del aumento del gasto de estos trabajadores, con las ventas de bienes de lujo en regiones cercanas a las instalaciones tecnológicas experimentando un crecimiento significativo.
Las acciones de los principales operadores de grandes almacenes han aumentado en respuesta a las expectativas de un consumo de alta gama continuo, con las acciones de Lotte Shopping subiendo más del 148% en lo que va del año y las acciones de Shinsegae aumentando un 190%.