El terremoto ocurrió cerca de Honaunau-Napoopoo y se sintió en Hawái, Maui y Oahu, con una profundidad de aproximadamente 23 km (14 millas). El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) está evaluando actualmente la situación, particularmente en relación con Kilauea, uno de los volcanes más activos del mundo, que ha estado en erupción desde el 23 de diciembre de 2024.
El USGS había indicado anteriormente que la próxima erupción podría ocurrir entre el 24 y el 27 de mayo, según modelos de pronóstico. Afortunadamente, el Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico informó que no se esperaba un tsunami de este terremoto, y no ha habido informes inmediatos de daños o víctimas.
A medida que la situación se desarrolla, los inversores deben monitorear las actualizaciones, ya que la actividad volcánica puede impactar significativamente las economías locales y el turismo.