El gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnasser Hemmati, anunció que el país está listo para unirse al Nuevo Banco de Desarrollo de BRICS (NDB), que tiene como objetivo apoyar la infraestructura y el desarrollo sostenible en los mercados emergentes. Este movimiento se produce mientras Irán busca fortalecer sus alianzas económicas durante un período desafiante marcado por la guerra con EE.
UU. e Israel, lo que ha exacerbado las sanciones y presiones económicas existentes. El NDB, fundado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, se ha expandido recientemente para incluir a varias otras naciones, y la adhesión de Irán podría proporcionarle acceso a financiamiento muy necesario para proyectos en transporte, saneamiento y desarrollo urbano.
Sin embargo, el NDB no ha confirmado la membresía de Irán, y el país debe completar el proceso de adhesión. Las sanciones en curso han limitado severamente el acceso de Irán al capital internacional, lo que hace que esta posible membresía sea significativa para su recuperación económica.
Además, las implicaciones geopolíticas de los lazos más estrechos de Irán con las naciones de BRICS, particularmente China, que es su mayor socio comercial, podrían cambiar aún más la dinámica del comercio y las finanzas internacionales, especialmente a la luz de los aranceles de EE. UU. sobre los países que interactúan con Irán.