El Secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio enfatizó que EE. UU. perseguirá esfuerzos diplomáticos respecto a Irán, pero advirtió que si estos fallan, se considerarían acciones alternativas. Señaló que hay un marco para negociaciones sobre el Estrecho de Ormuz, una ruta de envío crítica para el petróleo, pero no se ha alcanzado un acuerdo inminente.
El portavoz del ministerio de relaciones exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, confirmó que las discusiones se centran en poner fin a la guerra en lugar de en cuestiones nucleares, aunque se está negociando un memorando de entendimiento. El presidente Trump ha indicado que el bloqueo de EE. UU. sobre los barcos iraníes se mantendrá hasta que se firme un acuerdo formal.
Los precios del petróleo cayeron un 5% a medida que creció el optimismo sobre un posible acuerdo de paz, pero permanecen puntos de fricción significativos, incluidas las ambiciones nucleares de Irán y el alivio de sanciones. La situación se complica aún más por los conflictos en curso que involucran a Israel y Hezbollah, que han escalado las tensiones en la región.
Un frágil alto el fuego ha estado en vigor desde principios de abril, pero cualquier acuerdo que refuerce este alto el fuego podría proporcionar un alivio temporal a los mercados, aunque puede no resolver la crisis energética más amplia que afecta los precios globales de combustible y alimentos.