La presentación del Luce de Ferrari, con un precio de 550,000 euros, estuvo marcada por medidas de seguridad extremas y altas expectativas, pero finalmente llevó a la decepción entre inversores y críticos por igual.
El evento, que mostró los nuevos elementos de diseño del automóvil, tenía la intención de señalar un cambio audaz para Ferrari, ya que se asoció con diseñadores externos por primera vez desde 2014.
Sin embargo, la respuesta fue abrumadoramente negativa, con las redes sociales inundadas de críticas y memes, incluidos comentarios de figuras notables como el Ministro de Transporte italiano Matteo Salvini, quien cuestionó la alineación estética del automóvil con el legado de Ferrari.
A pesar de la reacción negativa, algunos analistas, como los de Bernstein, se mantienen optimistas, sugiriendo que hay un mercado para el Luce entre coleccionistas y nuevos clientes. Creen que si Ferrari produce con éxito el automóvil, la demanda seguirá.
Las reacciones mixtas al diseño del Luce y la posterior caída de las acciones ilustran el delicado equilibrio que Ferrari debe mantener mientras se aventura en el mercado de vehículos eléctricos, preservando su icónica imagen de marca.