Brian Kelly, un gestor de fondos de cobertura, ha transformado sus operaciones de trading al utilizar inteligencia artificial, lo que ha resultado en una reducción dramática de los costos de nómina de aproximadamente $5 millones anuales a solo $30,000 a $40,000.
Su firma, Bracket22, opera con agentes de IA que se especializan en diversas funciones, mejorando significativamente la productividad; Kelly afirma que es 'al menos 10 veces más productivo' con IA. Esta tendencia refleja un movimiento más amplio en Wall Street, donde firmas como JPMorgan Chase y Morgan Stanley están explorando el potencial de la IA para reconfigurar sus plantillas.
Sin embargo, existen preocupaciones sobre las implicaciones de la IA en las habilidades de pensamiento crítico entre los banqueros, como lo señaló un socio de Goldman Sachs.
Kelly enfatiza que, si bien la IA puede reemplazar ciertos roles, su verdadero valor radica en aumentar las capacidades humanas, sugiriendo que la IA puede multiplicar la efectividad de los empleados existentes en lugar de simplemente reemplazarlos.