Los estadounidenses ahora mantienen sus vehículos por más tiempo, con una edad promedio que alcanza los 12.8 años, según Mobility Global. Sin embargo, los analistas expresan preocupaciones de que los vehículos definidos por software, que dependen en gran medida de tecnología compleja y pueden recibir actualizaciones por aire, pueden no envejecer tan bien como los automóviles tradicionales.
Wassym Bensaid, Director de Software de Rivian, enfatizó que estos vehículos mejoran con el tiempo, pero existen preocupaciones sobre la disponibilidad a largo plazo de las características a medida que el hardware se vuelve obsoleto. Por ejemplo, el cierre de la red 3G de AT&T en 2022 dejó a muchos vehículos sin servicios críticos.
Tesla también ha enfrentado desafíos, ya que el CEO Elon Musk indicó que algunos vehículos requerirían actualizaciones de hardware para capacidades completas de conducción autónoma.
Analistas como Sam Fiorani de AutoForecastSolutions destacan la incertidumbre que rodea la vida útil de estos vehículos, señalando que a medida que el software evoluciona, el hardware puede tener dificultades para mantenerse al día.
Esto podría afectar los valores de reventa y el mercado de autos usados, lo que podría llevar a una división entre vehículos con soporte de software continuo y aquellos sin él.
La aparición de leyes de derecho a reparar puede ofrecer a los consumidores más opciones para mantener sus vehículos, pero la complejidad de los automóviles definidos por software presenta desafíos únicos para coleccionistas y entusiastas. En general, la industria automotriz debe navegar por estos avances tecnológicos mientras asegura un soporte y reparabilidad a largo plazo para los consumidores.