Bank of America ha destacado la posición única de Nueva Zelanda ante las posibles interrupciones relacionadas con El Niño en las cadenas de suministro alimentario globales.
Según el estratega de BofA, Oliver Levingston, los patrones históricos muestran que El Niño a menudo conduce a pérdidas significativas de cultivos en las principales regiones exportadoras, y las condiciones actuales, incluidos los altos precios de los fertilizantes y los problemas en la cadena de suministro derivados del Estrecho de Ormuz, agravan estos riesgos.
Sin embargo, la fuerte dependencia de Nueva Zelanda de las exportaciones agrícolas podría convertir estos desafíos en una oportunidad, resultando en un choque favorable en los términos de intercambio para el país. Esta situación podría llevar a una apreciación del dólar neozelandés a medida que los mercados se ajustan a una perspectiva más optimista para su sector agrícola.
BofA anticipa que esto podría crear presión alcista sobre el kiwi, convirtiéndolo en una opción atractiva para los inversores que buscan cubrirse contra las vulnerabilidades en el suministro alimentario global.