Durante el Diálogo Shangri-La del IISS en Singapur, el Secretario de Guerra Pete Hegseth enfatizó la importancia de las alianzas de EE. UU. en Asia-Pacífico, destacando la necesidad de que países como Filipinas, Australia e India aumenten su preparación militar. Advertió a China sobre la interrupción del statu quo regional, expresando preocupaciones sobre su acumulación militar.
Hegseth declaró que EE. UU. busca un 'equilibrio de poder favorable pero duradero' y criticó a los aliados europeos por no contribuir lo suficiente a la seguridad regional. Hizo un llamado a un compromiso de gasto en defensa del 3.5% del PIB por parte de los aliados e indicó que aquellos que no cumplan con esta expectativa podrían enfrentar cambios en el apoyo de EE. UU.
Este enfoque refleja un cambio en la política exterior de EE. UU. bajo la administración de Trump, centrándose en la distribución de cargas entre aliados mientras mantiene una postura firme contra las amenazas percibidas de China.