El sábado por la tarde, un tirador abrió fuego en la Plaza Principal de Cracovia, un popular destino turístico, matando a cinco personas e hiriendo a más de una docena de otros, incluidos oficiales de policía. El atacante, vestido con ropa de estilo militar y armado con un arma larga de tipo militar, fue disparado y herido durante un enfrentamiento con la policía poco después del ataque.
Las autoridades informaron que el tirador actuó solo y que el público está actualmente a salvo. El incidente es particularmente impactante dado que los tiroteos masivos son poco comunes en Polonia, un país que recibe alrededor de 15 millones de turistas anualmente, muchos de los cuales visitan esta área central.
El Primer Ministro polaco Donald Tusk y el Presidente Karol Nawrocki expresaron sus condolencias, mientras que el Embajador de EE. UU. Tom Rose condenó el ataque, enfatizando la solidaridad con Polonia durante este difícil momento. Las implicaciones de este evento podrían afectar el turismo y la percepción pública de la seguridad en Cracovia, una ciudad que es vital para la economía de Polonia.