Ford Motor reportó una disminución del 10.3% en sus ventas de vehículos en EE. UU. durante el segundo trimestre, vendiendo 549,200 vehículos en comparación con 612,095 unidades en el mismo trimestre del año pasado. La caída se atribuyó a un problema con un proveedor que afectó la producción de sus camiones pickup de la Serie F, que experimentaron una caída del 11% en las ventas.
Además, las ventas de vehículos totalmente eléctricos de la compañía se desplomaron un 40.7% interanual. Ford indicó que, si bien la demanda de los clientes sigue siendo fuerte, la primera mitad del año reflejó un reajuste en la producción comercial debido a la escasez de suministro de aluminio causada por dos incendios en su principal proveedor.
La compañía anticipa una recuperación más robusta en el suministro durante la segunda mitad del año. A pesar de la significativa caída, los resultados de Ford superaron ligeramente la previsión de Cox Automotive, que había anticipado una caída del 11.5% en las ventas.
Esta situación subraya los desafíos que enfrenta Ford para navegar por las interrupciones en la cadena de suministro mientras se adapta a las dinámicas cambiantes del mercado en la demanda de vehículos eléctricos.