Fidelity International ha identificado la inflación estructural como un factor significativo y duradero que afecta a los mercados, impulsado por déficits gubernamentales, inversiones en IA, bajo desempleo, barreras comerciales y interrupciones energéticas.
La firma sugiere que los bancos centrales pueden haber declarado prematuramente la victoria sobre la inflación, ya que los mercados desarrollados están experimentando su sexto año consecutivo de inflación por encima de los niveles objetivo.
A la luz de esto, Fidelity recomienda que los inversores consideren acciones con flujos de ganancias vinculados a la inflación, destacando particularmente el sólido rendimiento de los bancos japoneses.
Además, las empresas en la cadena de suministro de IA, especialmente aquellas en Corea del Sur, Taiwán y China, son vistas como posibles beneficiarias de escaseces y inflación de precios a medio plazo debido al aumento de la demanda de IA.
Para las materias primas, Fidelity favorece el oro como un refugio de valor confiable, junto con metales seleccionados y empresas mineras que se alinean con tendencias como la electrificación. La firma enfatiza la importancia de la diversificación durante períodos prolongados de inflación.