La designación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal llega en un momento en que el sentimiento del comité se ha inclinado hacia una postura más hawkish, con un análisis de Deutsche Bank que indica que 11 miembros son ahora hawkish, cinco neutrales y solo uno dovish.
Esta tendencia sugiere que el comité está cada vez más preocupado por los riesgos de inflación, lo que se refleja en los futuros del mercado que muestran una probabilidad del 60% de un aumento de tasas en diciembre. Entre los miembros más hawkish se encuentran las presidentas regionales de la Fed, Beth Hammack, Lorie Logan y Neel Kashkari.
Los comentarios previos de Warsh sobre la inteligencia artificial insinúan un potencial de crecimiento sin inflación, pero aún no ha proporcionado una estrategia detallada como presidente. Los analistas, incluido Michael Feroli de JPMorgan, sugieren que Warsh necesitará presentar un caso sólido al comité, lo que puede ser un desafío dada la composición y el sentimiento actuales.
La estructura de la Fed también complica los cambios inmediatos, ya que los puestos clave no rotarán hasta 2027 o más tarde, dejando a Warsh para navegar en un entorno complejo mientras busca influir en la política monetaria.