Según una encuesta de la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China, casi un tercio de las empresas europeas están reubicando más operaciones en China, mientras que el 37% no ha alterado sus estrategias de cadena de suministro en los últimos dos años.
La encuesta, que incluyó a casi 300 miembros familiarizados con las operaciones de sus empresas, reveló que el 68% está manteniendo o expandiendo su presencia en China. En marcado contraste, solo el 7% está reubicando la fabricación fuera de China.
Jens Eskelund, presidente de la Cámara de la UE, señaló que esta tendencia sugiere una creciente dependencia de China para el abastecimiento y la fabricación. A pesar del escrutinio continuo de las prácticas comerciales de China por parte de la Comisión Europea, China sigue siendo un jugador crítico, representando aproximadamente el 28% de la fabricación global de bienes.
La encuesta también destacó que la eficiencia de costos, impulsada por bajos costos laborales y una creciente automatización, es un factor clave para las empresas europeas. Denis Depoux de Roland Berger enfatizó que la automatización está transformando rápidamente las capacidades de producción, permitiendo que las fábricas operen de manera más eficiente.
Por ejemplo, Nio, un fabricante chino de vehículos eléctricos, utiliza 941 robots en una de sus fábricas, lo que permite una operación continua sin trabajadores humanos.
Los hallazgos sugieren que las empresas europeas están reconociendo las ventajas competitivas de las cadenas de suministro chinas, que incluyen precios industriales de energía más bajos y negociaciones efectivas con proveedores, lo que hace esencial para ellas integrarse en estas redes para competir de manera efectiva.