El mercado de la vivienda en EE. UU. está lidiando con una escasez de aproximadamente 1.2 millones de viviendas y casi 300,000 empleos de construcción abiertos a finales de 2025.
La Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (NAHB) destaca que las escaseces de mano de obra le cuestan a los constructores de viviendas alrededor de $11 mil millones anuales debido a costos incrementados y producción perdida, extendiendo los plazos de construcción en aproximadamente dos meses.
Aunque se están explorando la robótica y la automatización como soluciones, el economista jefe de NAHB, Robert Dietz, señala que aún es demasiado pronto para evaluar su impacto significativo en la productividad. Los avances actuales en robótica se observan principalmente en tareas repetitivas y entornos de fábrica en lugar de en el reemplazo de mano de obra en el sitio.
Por ejemplo, Dusty Robotics ha desarrollado un FieldPrinter que mejora la precisión y reduce errores al imprimir planes digitales directamente en los sitios de construcción, acelerando significativamente los procesos de diseño.
Sin embargo, la industria de la construcción en general aún enfrenta desafíos como la variabilidad en los requisitos de los proyectos y la necesidad de coordinación entre múltiples oficios. El uso avanzado de la robótica en la construcción de viviendas en Japón, donde el 80% de las viviendas se construyen en fábricas, sirve como un modelo potencial para EE.
UU., demostrando que la automatización en fábricas puede llevar a ganancias de eficiencia sustanciales. En general, aunque la robótica puede mejorar ciertos aspectos de la construcción, la industria aún se encuentra en las primeras etapas de integrar estas tecnologías de manera efectiva.