El acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán, anunciado durante el fin de semana, marca un avance notable en los esfuerzos diplomáticos para poner fin a las hostilidades. El presidente Donald Trump y Pakistán, actuando como mediador, indicaron que el acuerdo se firmará el 19 de junio en Suiza. Los elementos clave del acuerdo incluyen el levantamiento del bloqueo naval de EE.
UU. y un compromiso de no imponer nuevas sanciones a Irán hasta que se alcance un acuerdo final. Además, se levantarán las sanciones a Irán y se liberarán activos congelados, mientras que el programa nuclear de Irán permanecerá sin cambios por el momento.
Sin embargo, persiste el escepticismo, particularmente después de las amenazas de Irán de socavar el acuerdo tras las acciones militares israelíes en Líbano. El expresidente Barack Obama comentó que cualquier nuevo acuerdo es poco probable que difiera significativamente del acuerdo nuclear de 2015, que Trump había abandonado anteriormente.
A pesar de estas incertidumbres, el mercado reaccionó positivamente, con los precios del petróleo crudo Brent cayendo más del 4% a $83.78 por barril y el West Texas Intermediate de EE. UU. bajando un 4.69% a $80.90. Los futuros de acciones de EE. UU. y los mercados asiáticos también mostraron ganancias, reflejando el optimismo de los inversores.
A medida que Trump se dirige a la cumbre del G7 en Francia, la atención se centrará en cómo este acuerdo influye en las dinámicas geopolíticas más amplias y las políticas económicas.