El reciente movimiento de la FCC de EE. UU. para añadir dispositivos robóticos avanzados fabricados en el extranjero, incluidos los humanoides, a sus restricciones de importación ha provocado una fuerte respuesta del ministerio de comercio de China, que afirma que esta acción socava la estabilidad económica entre las dos naciones. La declaración del ministerio indica que si EE.
UU. no revierte su decisión, China podría retaliar limitando las ventas de tierras raras a empresas estadounidenses o restringiendo el acceso al mercado para compañías de EE. UU. como Tesla y NVIDIA. Esta situación plantea desafíos significativos para los fabricantes chinos de robots humanoides como Agibot, Unitree y UBTech, especialmente mientras se preparan para las próximas OPIs.
El mercado ya ha reaccionado, con las acciones de UBTech cayendo más del 6% en las primeras operaciones. El trasfondo de estas tensiones incluye una próxima reunión entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, donde se espera que las discusiones sobre tecnología y comercio sean conflictivas.
La carrera tecnológica en curso y las posibles sanciones relacionadas con la IA complican aún más el panorama, sugiriendo que los inversores deben monitorear de cerca los desarrollos en las relaciones entre EE. UU. y China y sus implicaciones para el sector tecnológico.