El miércoles, Bitcoin cayó a $59,548.19, marcando su precio más bajo desde octubre de 2024, después de experimentar una caída de más del 4%. Este descenso es parte de un prolongado mercado bajista que ha durado aproximadamente ocho meses, con Bitcoin cotizando por debajo de $60,000 por tercera vez este año.
La criptomoneda enfrenta vientos en contra significativos, incluidos factores macroeconómicos como la inflación impulsada por tensiones geopolíticas, particularmente la guerra en Irán, que ha mantenido a la Reserva Federal enfocada en el control de la inflación.
Además, el sentimiento de los inversores en el mercado de criptomonedas se ha debilitado, lo que ha llevado al escepticismo sobre la propuesta de valor de Bitcoin. La anticipada Ley CLARITY, que podría proporcionar un marco regulatorio para la industria de criptomonedas, tiene un plazo legislativo crítico que se acerca, y perderlo podría retrasar desarrollos positivos potenciales para el sector.
A pesar de la actual caída, la volatilidad del precio de Bitcoin ha sido menos severa que en mercados bajistas anteriores, atribuida a una mayor participación institucional, como señaló Sam Callahan de OranjeBTC. Este cambio ha resultado en una base de inversores más estable, contribuyendo a una menor volatilidad.
Sin embargo, los ETFs de Bitcoin han visto salidas significativas, con $182 millones saliendo solo esta semana, reduciendo los activos totales a $77.5 mil millones desde $113 mil millones a principios de año.