En 2026, Beijing ha intensificado su aplicación regulatoria, dirigiéndose particularmente a grandes empresas tecnológicas como Trip.com, Alibaba y Tencent, ante preocupaciones sobre estrategias de precios agresivas y violaciones de seguridad alimentaria.
Los analistas señalan que, aunque el gobierno está tomando medidas, es poco probable que se replique la extensa represión vista en 2021, que resultó en una pérdida de más de $1 billón en valor de mercado para las acciones tecnológicas chinas.
Neo Wang, estratega jefe de China en Evercore, destacó que la actual concentración de acciones regulatorias evoca recuerdos de represiones pasadas, pero el contexto ha cambiado significativamente.
Los responsables de políticas ahora son más cautelosos, dada la débil demanda interna y el mercado laboral, y están ansiosos por alentar a las empresas tecnológicas privadas a invertir en áreas críticas como la infraestructura de IA.
Paul Triolo de DGA-Albright Stonebridge Group enfatizó que el estado ahora se centra más en mantener la confianza de los inversores y fomentar la inversión tecnológica en lugar de imponer severas sanciones. La reciente investigación antimonopolio sobre Trip.com, que podría llevar a multas de hasta 4.9 mil millones de yuanes ($723 millones), ejemplifica este nuevo enfoque.
Además, el gobierno ha impuesto multas sustanciales a varias plataformas de comercio electrónico por violaciones de seguridad alimentaria, indicando una postura seria sobre la protección del consumidor.
Sin embargo, analistas como Ciel Qi de Rhodium Group sugieren que estas acciones son más sobre señalar la intención regulatoria que sobre una represión a gran escala, ya que el gobierno reconoce la necesidad de que estas empresas contribuyan al crecimiento económico y al avance tecnológico.