En una carta al presidente Trump, varios grupos que representan al sector automotriz de EE. UU., incluidos importantes fabricantes y concesionarios, han solicitado la continuación de políticas que restrinjan la entrada de fabricantes chinos en el mercado estadounidense. Argumentan que permitir a las empresas chinas fabricar en EE.
UU. amenazaría la competencia justa y socavaría el progreso logrado en la limitación de la influencia china en industrias críticas. Esta carta llega en un momento en que Trump ha expresado apertura a que los fabricantes chinos establezcan plantas de fabricación en EE. UU., lo que la industria teme que podría llevar a una mayor competencia de empresas chinas fuertemente subsidiadas.
La carta refleja una postura unificada de seis asociaciones comerciales, incluidos representantes de Tesla y otros fabricantes extranjeros, destacando la preocupación de la industria por mantener una sólida base de manufactura nacional que es crucial tanto para la economía como para la seguridad nacional.