El miércoles, enormes inundaciones repentinas arrasaron una zona fronteriza de Nepal y China, llevando a al menos 98 muertes confirmadas y dejando a 403 personas, incluidas 341 ciudadanos extranjeros, reportadas como desaparecidas. Las inundaciones afectaron particularmente a turistas y locales en el área del lago Gosaikunda, coincidiendo con el festival nepalí de Janai Purnima.
Entre los desaparecidos se encuentran ciudadanos de varios países, incluidos India, Estados Unidos, Australia, Gran Bretaña y Canadá. Las inundaciones fueron provocadas por un deslizamiento de tierra en el condado de Gyirong en el Tíbet, que también resultó en víctimas y personas desaparecidas.
El río Bhotekoshi se desbordó, destruyendo aldeas e infraestructura, lo que llevó a advertencias para que los residentes evitaran las orillas del río. El gobierno de Nepal ha solicitado asistencia a India y China para las operaciones de rescate, y ambos países han expresado su disposición a ayudar.
Este desastre sigue a un evento similar el año pasado, indicando una tendencia preocupante de aumento de inundaciones repentinas en la región, probablemente vinculada al cambio climático y al derretimiento de glaciares.
Los expertos enfatizan la necesidad de mejorar los sistemas de alerta temprana a medida que la región del Himalaya continúa enfrentando riesgos elevados de clima extremo debido al calentamiento global.