El viernes, el Nikkei 225 de Japón subió un 0.88%, y el Kospi de Corea del Sur se disparó un 2.68%, reflejando un sentimiento positivo en el mercado a pesar de las recientes acciones militares de Irán. Informes indicaron que el ejército de Irán lanzó misiles y desplegó drones, aumentando las tensiones en la región. Sin embargo, un funcionario de la Casa Blanca señaló que EE.
UU. e Irán habían acordado en gran medida los términos para una pausa temporal en su conflicto en curso, lo que pudo haber contribuido al movimiento ascendente del mercado. En EE.
UU., los futuros se mantuvieron estables después de que el S&P 500 y el Nasdaq Composite alcanzaran nuevos récords de cierre, impulsados por un sólido desempeño en el sector tecnológico, particularmente tras el impresionante informe de ganancias de Snowflake y su compromiso de invertir $6 mil millones en Amazon Web Services durante los próximos cinco años.
Esta combinación de desarrollos geopolíticos y ganancias corporativas positivas está moldeando el sentimiento de los inversores en toda la región de Asia-Pacífico.