Bill Pulte, nombrado por el presidente Trump como el Director Interino de Inteligencia Nacional en junio, ha iniciado una ola de despidos dentro de la comunidad de inteligencia de EE. UU., apuntando a funcionarios percibidos como parte del 'estado profundo' y acusados de no proporcionar evaluaciones de inteligencia completas.
Este movimiento, reportado por MS Now, sigue la directiva de Trump para que Pulte despidiera a un número sustancial de empleados de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (DNI), que supervisa 18 agencias, incluyendo la CIA y la NSA.
Los despidos han generado críticas bipartidistas en el Congreso, especialmente ya que Pulte también investiga presunta fraude hipotecario entre los opositores de Trump. A pesar de los planes para que Jay Clayton, el Fiscal de EE.
UU. para el Distrito Sur de Nueva York, sea confirmado como el DNI permanente, Trump detuvo el proceso de confirmación, permitiendo que Pulte mantuviera su papel interino y acceso a datos de inteligencia sensibles.
Esta situación subraya las tensiones políticas en curso dentro de la comunidad de inteligencia y plantea preocupaciones sobre los posibles impactos en la seguridad nacional y las operaciones de inteligencia.