La Oficina de Estadísticas Laborales informó que el índice de precios al productor (IPP) aumentó un 1.1% en mayo, lo que es superior a la previsión de los economistas de Dow Jones de un aumento del 0.7%. Esto eleva la tasa de inflación mayorista anual al 6.5%, la más alta desde noviembre de 2022.
El IPP básico, que excluye alimentos y energía, aumentó un 0.4%, ligeramente por debajo del 0.5% esperado. Notablemente, casi el 80% del aumento del IPP se atribuyó a un aumento del 2.8% en los precios de bienes de demanda final, con los precios de la energía aumentando un 10.7% por sí solos. Los precios de la gasolina vieron un salto significativo del 23.4% a nivel mayorista.
Además, las tarifas de gestión de carteras aumentaron un 4.8%, reflejando un fuerte desempeño en el mercado de valores durante mayo. Estos datos de inflación siguen a un informe que indica que la inflación de precios al consumidor también aumentó al 4.2% en mayo, principalmente debido al aumento de los precios de la energía vinculados a tensiones geopolíticas.
El actual entorno inflacionario sugiere que la Reserva Federal puede mantener sus tasas de interés actuales, con expectativas del mercado que indican una casi certeza de que no habrá recortes de tasas este año y un posible aumento de tasas en diciembre. En contraste, el Banco Central Europeo ha optado por aumentar las tasas para combatir la inflación, mientras que los funcionarios de la Fed de EE.
UU. parecen favorecer un enfoque más cauteloso, a la espera de los efectos del shock de suministro de energía en las tendencias de inflación.