El 24 de junio de 2026, la Casa Blanca, a través del Director de la Oficina de Gestión y Presupuesto, Russell Vought, solicitó formalmente $87.6 mil millones en gastos suplementarios al Congreso. Este financiamiento está destinado a apoyar la guerra en Irán, con $21 mil millones asignados al Departamento de Defensa para mejorar las capacidades militares y la adquisición.
Además, la solicitud incluye $1.4 mil millones para la respuesta al Ébola y $768 millones para iniciativas de seguridad energética. La propuesta ya ha enfrentado oposición de los demócratas del Congreso, incluyendo a la Senadora Patty Murray, quien criticó la solicitud de financiamiento como irresponsable, especialmente dado el presupuesto existente del Pentágono y los fondos no gastados.
La solicitud también busca $10 mil millones para ayudar a los agricultores en dificultades, $500 millones para proyectos de restauración en Washington y $1 mil millones para renovaciones en Penn Station en la ciudad de Nueva York.
Las implicaciones políticas de esta solicitud podrían ser significativas, ya que podría obligar a los legisladores republicanos vulnerables a tomar una postura sobre el financiamiento de una guerra impopular justo meses antes de las elecciones de medio término.