Warren Buffett, el presidente de Berkshire Hathaway, ha anunciado que no donará a la Fundación Gates este año, una desviación de su práctica anterior de contribuir anualmente desde 2006.
En su lugar, está dirigiendo sus donaciones a cuatro fundaciones relacionadas con su familia, incluida la Fundación Susan Thompson Buffett, a la que donará 9 millones de acciones Clase B de Berkshire, y 1 millón de acciones cada una a la Fundación Sherwood, la Fundación Howard G. Buffett y la Fundación Novo.
Buffett declaró su intención de deshacerse de todas sus acciones de Berkshire en los próximos ocho años, enfatizando la necesidad de que sus hijos gestionen este proceso. La omisión de la Fundación Gates se produce tras una revisión sobre sus conexiones con Jeffrey Epstein, que supuestamente ha influido en la toma de decisiones de Buffett.
En declaraciones anteriores, Buffett ha indicado una falta de comunicación con Bill Gates desde que surgieron estos problemas, sugiriendo una tensión en su relación.
Este cambio no solo altera el panorama de la filantropía de Buffett, sino que también plantea preocupaciones sobre el futuro de la financiación de la Fundación Gates, que históricamente ha dependido de las sustanciales contribuciones de Buffett.