La dirección de Volkswagen ha anunciado un plan para reducir su línea de modelos hasta en un 50% en los próximos años, centrándose en los segmentos de mercado más rentables. La empresa tiene como objetivo reducir su capacidad de producción a nueve millones de vehículos anuales, por debajo de un objetivo previo a la pandemia de 12 millones.
El CEO Oliver Blume enfatizó que esta transformación está destinada a hacer a Volkswagen más competitiva y resistente. El anuncio sigue a intensas discusiones con el consejo de supervisión y se produce en medio de especulaciones sobre posibles recortes de empleo que afectarían a hasta 100,000 empleados y el cierre de cuatro fábricas en Alemania.
Estos planes han enfrentado una fuerte oposición de los sindicatos y legisladores. Analistas de Jefferies señalaron que las últimas actualizaciones proporcionaron poca nueva información sobre cierres de plantas o planes de inversión. A pesar de los desafíos, las acciones de Volkswagen vieron un ligero aumento, aunque la acción ha caído más del 30% este año.
Observadores del mercado, como Henning Gebhardt de HollyHedge Consult, destacaron que Volkswagen enfrenta una intensa competencia, particularmente de los fabricantes de automóviles chinos, y está luchando por mantener la rentabilidad en medio de diversas presiones, incluyendo aranceles y un panorama competitivo.