Hallazgos recientes del Pew Research Center indican que aproximadamente la mitad de los adolescentes en EE. UU. están utilizando chatbots de IA como ChatGPT y Character.AI para diversos propósitos, incluyendo tareas escolares e interacción social.
Esta tendencia refleja problemas pasados con las redes sociales, donde las plataformas se convirtieron en sustitutos de las relaciones en la vida real, llevando a comportamientos similares a la adicción.
Expertos, incluyendo a Kaitlyn Regehr de University College London, advierten que los gobiernos están repitiendo errores cometidos con las redes sociales al permitir que productos de IA no regulados lleguen a los niños. Si bien algunas legislaciones, como la prohibición de redes sociales para adolescentes en el Reino Unido y la Ley KIDS en EE.
UU., buscan abordar estas preocupaciones, a menudo no logran abordar de manera integral las implicaciones más amplias de los chatbots de IA. Sonia Livingstone de la London School of Economics enfatiza que, aunque la seguridad de la IA es un tema de discusión, los esfuerzos regulatorios están rezagados en comparación con la rápida inversión en tecnologías de IA.
La yuxtaposición de promover los avances en IA mientras se intenta regular su uso entre menores plantea preguntas sobre la efectividad de las medidas actuales y el potencial de daño futuro para los jóvenes.
A medida que los chatbots de IA se integran más en la vida diaria, la necesidad de marcos regulatorios robustos se vuelve cada vez más urgente para prevenir una repetición de la crisis de las redes sociales.