El domingo, Ucrania llevó a cabo lo que el alcalde de Moscú describió como el mayor ataque con drones en la capital rusa hasta la fecha, resultando en víctimas y daños a la infraestructura, incluyendo una refinería de petróleo. Este ataque ocurrió en el último día de una elección parlamentaria, que el presidente Vladimir Putin ha enmarcado como un referéndum sobre el apoyo a la guerra en Ucrania.
Se espera que la elección refuerce el dominio del partido Rusia Unida, a pesar de las críticas generalizadas al proceso electoral, que ha visto a muchos candidatos anti-guerra excluidos de participar. Se informó que la participación fue superior al 45%, con las autoridades afirmando que la votación transcurrió sin problemas a pesar de los ciberataques.
Es probable que el Kremlin utilice los resultados de las elecciones para reforzar las afirmaciones de apoyo público a sus acciones militares en Ucrania, incluso cuando las tensiones económicas aumentan dentro de Rusia.
Los analistas sugieren que la elección podría revelar descontento subyacente, beneficiando potencialmente a los partidos de oposición permitidos como el partido Comunista y el partido Nuevas Personas, que históricamente se han alineado con Rusia Unida en temas clave.
La retórica de Putin enfatiza la unidad nacional y la resiliencia contra amenazas externas percibidas, enmarcando el conflicto como una lucha existencial contra Occidente. Se anticipan resultados iniciales de las elecciones más tarde en el día, con datos más completos disponibles el lunes.