El Departamento del Tesoro informó que el déficit presupuestario de EE. UU. para julio alcanzó los $432.3 mil millones, marcando un aumento del 48% en comparación con el mismo mes del año pasado y el mayor déficit mensual desde marzo de 2021. Durante los primeros diez meses del año fiscal, el déficit total ha aumentado a casi $1.8 billones, superando el mismo período en 2025.
Los principales contribuyentes a este aumento incluyen los gastos de Medicare, que totalizaron $174 mil millones en julio, significativamente más altos que los $103 mil millones gastados en junio, y se proyecta que alcanzarán los $955 mil millones para el año.
Otros gastos importantes incluyeron $141 mil millones para la Seguridad Social y $104 mil millones en intereses netos sobre la deuda nacional. Además, los reembolsos arancelarios costaron al presupuesto $33 mil millones, y un aumento de $99 mil millones en los desembolsos se atribuyó a que el primer día del mes fue un día no laborable.
El total de intereses pagados sobre la deuda nacional hasta ahora en el año fiscal es de $931 mil millones, con EE. UU. habiendo pagado $1.17 billones sobre su deuda nacional de $39.9 billones.
Esta situación plantea preguntas sobre la sostenibilidad de la política fiscal, especialmente dado que los mercados habían anticipado previamente aumentos en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal para combatir la inflación, que se ha mantenido por encima del objetivo del 2% durante más de cinco años.
Sin embargo, los datos recientes han suavizado esas expectativas, con los operadores de futuros no esperando recortes en las tasas en los próximos cinco años.