En mayo, EE. UU. exportó 630,000 toneladas de GLP a India, superando las 380,000 toneladas de todos los países del Golfo combinados, según datos de Kpler. Además, las exportaciones de GNL de EE. UU. a India alcanzaron las 900,000 toneladas, representando más del 40% de los requisitos totales de GNL de India y marcando un aumento de tres veces desde abril.
El conflicto en curso en el Medio Oriente ha llevado a India a buscar fuentes de energía alternativas, haciendo que las exportaciones de EE. UU. sean más atractivas a pesar de los costos más altos en comparación con los suministros del Golfo. Los analistas, incluido Sumit Ritolia de Kpler, sugieren que EE.
UU. está bien posicionado para capitalizar la necesidad de India de diversificar sus suministros de gas, especialmente a medida que el gobierno indio busca gestionar el aumento de los costos de energía para los consumidores. Un informe de Nomura indica que las exportaciones de EE.
UU. a India han aumentado ocho veces desde el inicio del conflicto con Irán, con expectativas de que el suministro de GLP de EE. UU. podría superar 1 millón de toneladas para finales de junio. Este cambio no solo refleja patrones cambiantes en el comercio de energía, sino que también se alinea con los intereses de EE. UU. en reducir el superávit comercial de India con América.
A medida que India continúa dependiendo en gran medida de las importaciones de energía, las implicaciones para los mercados de EE. UU. e India son significativas, particularmente en el contexto del aumento de los precios globales de la energía y las fluctuaciones de la moneda.