EE. UU. e Irán están comprometidos en conversaciones destinadas a resolver las hostilidades en curso, con el Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, señalando 'buenas señales' para un posible acuerdo.
Sin embargo, enfatizó que cualquier acuerdo sería 'inviable' si Irán intenta imponer peajes en el estratégicamente crucial estrecho de Ormuz, a través del cual se transporta aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo. La revisión de Irán de una reciente propuesta de EE.
UU. sugiere una cierta reducción de diferencias, pero el país continúa resistiendo las demandas de renunciar a su stock de uranio enriquecido, que EE. UU. teme que pueda ser utilizado para armas nucleares. El Líder Supremo de Irán ha ordenado que este uranio no debe ser exportado, complicando aún más las negociaciones. Mientras tanto, el Presidente de EE.
UU., Donald Trump, ha rechazado cualquier colaboración entre Irán y Omán para establecer un sistema de pago para el estrecho, afirmando que EE. UU. mantiene el control sobre la vía fluvial.
Las tensiones en curso y la preparación militar en la región, incluida la presencia del grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln, destacan la precaria situación que podría afectar los precios del petróleo y las relaciones internacionales si no se llega a una resolución.