El presidente Donald Trump presentó el nuevo Air Force One, un Boeing 747 anteriormente propiedad de Qatar, que ha sido modificado para servir como la aeronave presidencial oficial. El nuevo diseño presenta un vientre azul marino y una franja roja, alejándose de los colores tradicionales de la era Kennedy.
Trump enfatizó el lujo y la representación de la aeronave, afirmando que se utilizará para próximos viajes internacionales, incluido el cumbre de la OTAN en Turquía. El jet catarí sirve como una solución temporal hasta que se entreguen los nuevos Boeing VC-25B, que ahora se esperan para 2028 debido a retrasos.
La Fuerza Aérea confirmó que el jet catarí cumple con estrictos requisitos de seguridad y mantiene gran parte de su diseño interior original. La preferencia de Trump por la combinación de colores de la aeronave refleja su gusto personal, que fue alterado inicialmente por el presidente Biden pero que se revirtió tras el regreso de Trump a la oficina.
Los VC-25A existentes seguirán operativos hasta que los nuevos jets estén listos, lo que indica un período de transición para los viajes aéreos presidenciales.