El presidente Donald Trump anunció el retraso de una ceremonia de firma para una orden ejecutiva destinada a regular la industria de la inteligencia artificial, citando insatisfacción con ciertos aspectos de la orden. Enfatizó la importancia de mantener la ventaja de EE. UU. sobre China en el desarrollo de IA y expresó preocupaciones de que la orden podría obstaculizar el progreso en el sector.
La orden ejecutiva tenía como objetivo empoderar al gobierno para evaluar los modelos de IA en busca de vulnerabilidades de seguridad. Este aplazamiento se produce en medio de inversiones significativas en IA por parte de grandes empresas tecnológicas, que han contribuido a las ganancias del mercado de valores a pesar de las tensiones geopolíticas en curso.
La administración Trump ha apoyado en general el crecimiento de la industria de IA mientras también avanza hacia una mayor supervisión, como lo evidencian los recientes acuerdos con empresas como Google DeepMind y Microsoft para evaluar los modelos de IA antes de su lanzamiento público.