El presidente Trump expresó su fuerte desaprobación hacia la reciente orden ejecutiva de la gobernadora Hochul que impone una prohibición de un año sobre la construcción de centros de datos a gran escala en Nueva York, definidos como aquellos que utilizan 50 o más megavatios de energía.
Enfatizó la importancia de los centros de datos como contribuyentes significativos a la creación de empleos y la fortaleza económica, calificando la decisión como políticamente motivada y perjudicial para las perspectivas financieras del estado.
En su defensa, Hochul afirmó que el moratorio es una medida necesaria para abordar el aumento de los costos de servicios públicos y la agotamiento de recursos, particularmente a la luz de la creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial.
Esta situación refleja un debate nacional más amplio sobre el equilibrio entre el avance tecnológico y la sostenibilidad ambiental, especialmente a medida que aumentan los precios de los servicios públicos y crece la preocupación pública sobre la gestión de recursos.
Los comentarios de Trump también incluyeron un llamado para que los centros de datos asuman los costos de su uso de agua y energía, sugiriendo que cualquier excedente debería beneficiar a las comunidades locales.
Hochul respondió afirmando que la pausa en el desarrollo tiene como objetivo garantizar que las comunidades afectadas por el crecimiento de la inteligencia artificial puedan compartir sus beneficios, enmarcando su decisión como una acción de gobernanza responsable.