La administración Trump anunció su intención de apelar una decisión del juez de distrito de EE. UU. Leo Sorokin, quien anuló una tarifa de $100,000 impuesta a las solicitudes de visa H-1B. El juez Sorokin determinó que la tarifa constituía un impuesto, que el poder ejecutivo no puede imponer sin la aprobación del Congreso.
Esta decisión es significativa ya que desafía los esfuerzos más amplios de Trump para restringir el programa H-1B, que es crucial para las empresas tecnológicas de EE. UU. que buscan trabajadores extranjeros calificados.
Antes de esta tarifa, los costos de la visa H-1B variaban de $2,000 a $5,000, y empresas como Walmart indicaron que detendrían su participación en el programa debido a la carga financiera aumentada. El resultado de esta apelación podría tener implicaciones sustanciales para la industria tecnológica y su capacidad para atraer talento del extranjero.