La semana pasada, Wall Street lidió con las implicaciones del auge de la inteligencia artificial, centrándose particularmente en el desempeño de las empresas de semiconductores como Micron.
El informe de ganancias de Micron reveló un aumento significativo en los ingresos, más de cuatro veces en comparación con el año anterior, y proporcionó una guía optimista, lo que inicialmente impulsó su acción en un 16%.
Sin embargo, el sector de semiconductores en general enfrentó presión, con grandes actores como Nvidia e Intel experimentando caídas debido a temores de que la construcción de infraestructura de IA podría ser demasiado costosa para hiperescaladores como Apple y Microsoft.
Las acciones de Apple cayeron un 6.1% después de anunciar aumentos de precios para sus productos, un movimiento atribuido al aumento de costos de memoria y almacenamiento, lo que indica que incluso las principales empresas tecnológicas están sintiendo la presión del aumento de precios de los componentes.
Esta semana también se observó una notable caída en los precios del petróleo, lo que ayudó a aliviar las preocupaciones sobre la inflación y proporcionó cierto apoyo a los sectores económicamente sensibles, contribuyendo a una modesta ganancia en el Promedio Industrial Dow Jones.
En general, la reacción del mercado refleja una creciente preocupación sobre la sostenibilidad del auge de la IA, ya que los inversores cambian su enfoque de las empresas que financian proyectos de IA a aquellas que suministran los componentes necesarios.