El informe del índice de precios al consumidor (IPC), que se publicará a las 8:30 a.m. ET, se anticipa que mostrará un aumento del 0.1% en el número general de todos los artículos y un aumento del 0.2% en la lectura básica para julio, según las estimaciones de consenso de Dow Jones.
En términos anuales, se espera que las tasas de inflación sean del 3.4% para el índice general y del 2.5% para el núcleo, ambos ligeramente inferiores a las cifras de junio.
Estos datos son significativos, ya que podrían permitir a los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) retrasar los aumentos de tasas de interés, especialmente después de una votación dividida en julio donde tres miembros favorecieron un aumento.
Joe Brusuelas, economista jefe de RSM, sugirió que si el IPC se alinea con las previsiones, el FOMC podría mantenerse en espera durante el resto del año. Las expectativas del mercado han cambiado, con los operadores viendo ahora solo un 50% de probabilidad de un aumento de tasas en septiembre, favoreciendo aumentos potenciales en octubre o diciembre en su lugar.
La Fed tendrá la oportunidad de analizar tanto las lecturas de inflación de julio como de agosto antes de su próxima reunión, ya que omitirán una sesión en agosto debido al simposio anual de la Fed de Kansas City.
A pesar de que algunos economistas predicen un mercado laboral estable, Bank of America advierte que si los datos de inflación muestran aumentos consistentes, la Fed podría necesitar actuar antes de lo esperado. La presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, indicó que podrían ser necesarios múltiples aumentos de tasas para abordar la inflación de manera efectiva.
En general, el próximo informe del IPC es fundamental para dar forma a la dirección de la política monetaria de la Fed en los próximos meses.