La Ley del Gran Hermoso Proyecto introduce reglas más estrictas para los prestatarios de préstamos estudiantiles, afectando particularmente a aquellos que piden préstamos federales después del 1 de julio.
Bajo la nueva legislación, estos prestatarios pasarán de ser 'prestatarios antiguos' a 'nuevos prestatarios', perdiendo el acceso a varios planes de reembolso, incluido el plan de Reembolso Basado en Ingresos (IBR), que ofrece un posible perdón de préstamo después de 20 años.
En su lugar, solo tendrán dos opciones de reembolso: el Plan de Asistencia de Reembolso (RAP) y el Plan Estándar por Niveles. El RAP requiere pagos entre el 1% y el 10% de los ingresos y conduce al perdón después de 30 años, mientras que el Plan Estándar por Niveles divide la deuda en pagos fijos a lo largo de varios plazos.
Los prestatarios padres enfrentan opciones aún más limitadas, ya que solo tendrán acceso al Plan Estándar por Niveles y ya no calificarán para el Perdón de Préstamos por Servicio Público. Además, la ley elimina ciertas opciones de alivio para los prestatarios que enfrentan desempleo o dificultades económicas, dificultando que los nuevos prestatarios pausen los pagos durante tiempos difíciles.
Los expertos aconsejan a las familias que consideren cuidadosamente sus estrategias de endeudamiento para evitar perder opciones de reembolso favorables y que reevaluen sus planes financieros a la luz de estos cambios. Consolidar préstamos después del 1 de julio también se tratará como si se tratara de un nuevo préstamo, complicando aún más el panorama de reembolso.