Según una encuesta de Dow Jones, se espera que los precios de los bienes de consumo disminuyan un 0.2% en junio, lo que resultaría en una tasa de inflación general del 3.8%. Esta disminución se atribuye principalmente a una caída del 25% en los precios del petróleo crudo durante el mes.
En contraste, se anticipa que los precios básicos, que excluyen alimentos y energía, aumenten un 0.2%, lo que llevaría a una tasa de inflación anual del 2.8%. Esta cifra se mantiene por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal, lo que indica presiones inflacionarias continuas que podrían influir en futuras decisiones de política monetaria.