El presidente Trump propuso inicialmente un peaje para los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, pero rápidamente retractó esta idea, afirmando que los estados del Golfo invertirían en EE. UU. Esta decisión se produce en medio del aumento de los precios del petróleo debido a las continuas acciones militares de EE. UU. contra Irán.
A pesar de estas tensiones geopolíticas, los mercados de valores de EE. UU. terminaron el día en positivo, impulsados por una tasa de inflación inferior a la esperada del 3.5%, que benefició particularmente a las acciones tecnológicas. Notablemente, las acciones de IBM cayeron un 25% después de decepcionantes resultados preliminares del segundo trimestre, marcando su peor día registrado.
En Asia, los mercados reflejaron las ganancias de Wall Street, con futuros de EE. UU. también mostrando un movimiento positivo. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, enfatizó la necesidad de una revisión de políticas para combatir la inflación, describiéndola como una carga para los estadounidenses.
Además, el subsecretario de Comercio, Jeffery Kessler, indicó que los envíos de chips de IA H200 de Nvidia a China pueden haber reanudado, lo que podría mejorar las perspectivas de ventas de la compañía. Los inversores también están a la espera de datos económicos clave de China, incluidos los datos del PIB y las cifras de ventas minoristas, que podrían impactar aún más el sentimiento del mercado.