Los documentos financieros revelan que SpaceX compró $295 millones en Megapacks de Tesla durante el segundo trimestre de 2026, llevando su gasto total en estos sistemas de almacenamiento de energía a $329 millones en la primera mitad del año.
Estos Megapacks son cruciales para alimentar los centros de datos Colossus de SpaceX en el Gran Memphis, permitiendo el almacenamiento de energía de diversas fuentes, incluidas las energías renovables.
Sin embargo, la empresa enfrenta una reacción de la comunidad debido a las emisiones y el ruido de las turbinas de gas natural utilizadas para la generación de energía en estas instalaciones, lo que ha llevado a una demanda por parte de la NAACP.
Elon Musk indicó planes para una rápida expansión de la infraestructura de IA, con un objetivo de 20 gigavatios de capacidad de energía y refrigeración para finales del próximo año. Esta inversión en los productos de Tesla subraya la asociación estratégica entre SpaceX y Tesla, al tiempo que destaca los desafíos de equilibrar las necesidades energéticas con las preocupaciones ambientales.