El 28 de julio de 2026, la administración Trump anunció un movimiento para acelerar el proceso de aprobación para lanzamientos de cohetes espaciales comerciales al eximir diversas leyes y regulaciones ambientales.
Esta norma propuesta por la Administración Federal de Aviación (FAA) permitiría a la agencia eludir requisitos bajo 13 leyes, incluyendo la Ley Nacional de Política Ambiental y la Ley de Especies en Peligro de Extinción, mientras se mantienen las protecciones para la salud y seguridad pública.
El Departamento de Transporte (DOT) destacó que el actual proceso de revisión ambiental es engorroso y costoso, obstaculizando el crecimiento del sector espacial comercial, que vio un récord de 205 operaciones autorizadas por la FAA en el año fiscal 2025. La FAA proyecta que el número de operaciones espaciales comerciales podría alcanzar hasta 4,288 en la próxima década.
El administrador de la FAA, Bryan Bedford, señaló que SpaceX tiene como objetivo realizar 10,000 lanzamientos anuales en cinco años, aunque enfatizó la necesidad de una mayor fiabilidad. Este cambio regulatorio sigue a la orden ejecutiva del presidente Trump destinada a reducir la burocracia gubernamental en la industria espacial.
La norma propuesta pasará por un período de comentarios públicos de 30 días antes de que se tome una decisión final. Notablemente, SpaceX ha enfrentado un escrutinio ambiental en el pasado, incluyendo una multa de $150,000 por violaciones relacionadas con la Ley de Agua Limpia.
Las implicaciones de esta norma podrían ser sustanciales para la industria espacial comercial, potencialmente mejorando el panorama competitivo y permitiendo avances más rápidos en la exploración y tecnología espacial.