La OPI de SpaceX ha generado un considerable entusiasmo, con la capitalización de mercado de la acción superando brevemente la de Amazon. Sin embargo, los analistas advierten que el entorno de negociación actual puede no reflejar el verdadero valor de la empresa. Las acciones de SpaceX se fijaron en $135 por acción antes de la OPI, eludiendo el proceso tradicional de descubrimiento de precios.
Nasdaq y FTSE Russell han realizado cambios en sus reglas de inclusión en índices, permitiendo que SpaceX potencialmente se una a los índices principales antes de lo habitual, lo que podría llevar a un aumento en la demanda de fondos pasivos.
A pesar del aumento inicial, SpaceX sigue siendo no rentable y depende en gran medida del efectivo, con proyecciones ambiciosas que algunos pueden considerar excesivamente optimistas. La verdadera prueba para las acciones de SpaceX llegará cuando expiren los períodos de bloqueo y más acciones estén disponibles, lo que podría crear volatilidad a medida que aumenta la oferta.
Se aconseja a los inversores considerar la visión a largo plazo de la empresa, mientras son conscientes de que el rendimiento actual de la acción puede no estar fundamentado en sus fundamentos.